8 ideas de financiación para cultura. Emprender es posible.

Uno de los principales problemas que presenta el sector creativo es la manera de obtener financiación para cultura. Emprender o mantener un proyecto cultural puede parecer muy complicado, pero existen muchas maneras de obtener financiación y conseguir poner en marcha tu entidad cultural. Desde Misterio Studio te proponemos unas cuantas en este artículo. 

Mecenazgo cultural

Es una práctica legislada que consiste en donativos, donaciones y aportaciones realizadas a asociaciones o entidades culturales. Para beneficiarte de esta opción, tu empresa debe centrarse en actividades museísticas y/o el fomento y difusión del patrimonio cultural artístico. En España, existen numerosos ejemplos de mecenazgo cultural como la Fundación Iberdrola o la Fundación Telefónica.

La Fundación Iberdrola se enfoca en proyectos de investigación sobre el arte y la cultura, además de en la restauración de obras y realización de exposiciones. La Fundación Telefónica participa en proyectos culturales de todo el mundo y colabora con museos como el del Prado, el Thyssen o el Guggenheim.


Crowdfunding cultural

Los ciudadanos pueden participar en la conservación de la cultura e impulsar la innovación a través de un crowdfunding cultural. Es probable que haya personas que quieran aportar y colaborar si ofreces un producto o un servicio útil. Lo más importante en este tipo de iniciativas son la transparencia en el proceso y transmitir sensación de confianza. Las personas que apoyan un proyecto quieren sentirse parte de él.

Hay diferentes modelos de crowdfunding: donación, participación, préstamo o recompensa. Debes escoger la opción que se adapte mejor al tipo de producto que ofreces. Esta práctica es diferente del fundraising. En el fundraising, la captación de fondos debe tener un fin benéfico, estar enfocada hacia una causa solidaria. 


Apuesta por los “Business Angels”

Si emprender en el sector cultural te está resultando más difícil de lo que pensabas, no te preocupes, existen “ángeles de la guarda”. Estos inversores privados llamados “Business Angels” tienen como misión principal apoyar a aquellos proyectos empresariales o culturales que tengan un alto potencial de crecimiento. En España existe una Asociación que se centra en esta práctica y ayuda a difundir y promocionar el trabajo de estas pequeñas empresas. 


Subvenciones y ayudas públicas

A pesar de que la Administración Pública no financia proyectos directamente, sí ofrece a los emprendedores ayudas que permiten la financiación de startups. La gran mayoría se centran en proyectos tecnológicos e innovación, pero es cuestión de ir echando un ojo para ver si sale una convocatoria que interese a tu negocio. Además, también se ofrecen consejos para poner en marcha tu empresa. 

Más allá del emprendimiento, de forma continuada se publican subvenciones dedicadas a proyectos culturales, científicos, de investigación… Una de las webs en las que se van publicando es la del Ministerio de Cultura y Deporte, aunque muchos otros organismos públicos también dedican parte de sus presupuestos a la cultura en forma de subvenciones o becas. Échale un vistazo a tu gobierno local e incluso a tu Ayuntamiento, así como a otro tipo de instituciones, por ejemplo, la Cambra de Comercio o la Unión Europea.


Financiación para cultura


Bartering 

Esta práctica consiste en el intercambio de servicios entre pequeñas empresas sin ningún coste. Sería como una especie de trueque en el que las dos partes deben salir beneficiadas. Es una práctica muy positiva porque mejora tus relaciones comerciales en el sector y reduces costes fijos. El aspecto negativo: puede llegar a crear una relación de dependencia con la otra empresa.


Concursos 

Existen numerosos concursos que bonifican el emprendimiento y la creatividad. Desde Becas Santander, BBVA Talent o los premios de CaixaBank, se impulsa el talento de empresas pequeñas que todavía están en crecimiento. 


Invierte tus ahorros 

El llamado “bootstrapping” consiste en crear tu empresa a través de los ahorros de los propios fundadores y de ingresos ocasionados por la facturación, sin depender de financiación externa. El aspecto positivo: no asumes riesgos innecesarios y controlas todo el proceso. 


Incubadoras y aceleradoras

Estas instituciones especializadas apoyan todos los proyectos culturales que tengan un buen plan de innovación. Esta práctica está enfocada hacia asegurar el éxito de las pequeñas empresas mediante la renta de espacios físicos, coaching o networking. 

En España existen muchas opciones como ABANCA Innova en Galicia o Conteneo en el País Vasco. A nivel local también existen organismos muy interesantes, por ejemplo Barcelona Activa, que cuenta con un gran abanico de servicios, entre ellos, formación presencial y online. 

Es verdad que para conseguir financiación y emprender en cultura se necesita un colchón económico, ya que la velocidad de maduración de este sector es lenta. Sin embargo, hay muchas opciones para que tu proyecto cultural arranque y se mantenga en el tiempo, sobretodo si logras combinar varias vías de financiación y construyes un proyecto bien estructurado desde el inicio. No te desanimes y ¡a por todas!


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