Digitalización para emprendedores culturales. Entrevista a Atenea Carter


Con motivo de la situación excepcional que vivimos a causa de la crisis del COVID-19, muchos emprendedores del sector cultural y artístico se han visto forzados a digitalizar sus negocios. Este es el caso de Atenea Carter, cantante y vocal coach que compatibiliza su trabajo como artista y cantante con su profesión como docente vocal.

A finales de 2018 Atenea puso su identidad y branding en nuestras manos cuando decidió abrir su primera escuela de voz y canto en Terrassa. Toda su identidad en ese momento estaba enfocada a dar visibilidad a su local, pero con la crisis del coronavirus tuvo que reinventarse.

Hemos querido entrevistar a Atenea para que nos cuente su experiencia con la digitalización durante la pandemia.

¡Hola Misterio Studio! Un placer ser entrevistada por mujeres emprendedoras y unas grandes profesionales como vosotras. Ante todo dar las gracias por ayudarme a parir a mi bebé (jaja), es decir, a darle forma, color, concepto y emoción a la imagen de mi negocio, estoy infinitamente agradecida de vuestra atención, paciencia, profesionalidad. Trabajar con personas tan creativas y tan agradables fue una experiencia súper enriquecedora. Además a nivel emprendedor sois un ejemplo para mí. No me cansaré de recomendaros, ¡de verdad! Gracias infinitas 🙂


¿Qué es lo que te forzó a iniciar la digitalización de tu negocio?

Soy cantante de jazz y vocal coach, y mi negocio era un negocio físico (una escuela de voz en Terrassa) y debido a la problemática con la mascarilla a la hora de cantar y a el altísimo riesgo de exposición al COVID-19 a la hora de dar clase, decidí cerrar el local que daba forma a mi escuela y orientarme 100% al mundo online.


¿Qué opciones barajaste cuando te lo estabas planteando?

Sinceramente, en algún momento me planteé como plan B volver a ser empleada de alguna empresa, pero eso significaba dar un paso atrás en mi vida, ya que justamente lo que me motivó a dejar mi trabajo anterior y emprender fue el hecho de poder vivir de mi creatividad como profesora, como cantante y en el área negocios (considero los negocios una forma más de ser altamente creativa). Así que cuando pasó lo del virus, el plan A fue dar clases online

Al principio empezó como algo temporal, ya que el plan era confinarnos 15 días, y tanto los alumnos como yo pensábamos que sería así. Pero a medida que la situación se fue alargando, viendo el riesgo tan grande de exposición al virus que teníamos en mi escuela, y teniendo en cuenta que la voz puede trabajarse perfectamente desde casa, con todo el dolor de mi alma bajé la persiana de mi local, pero con la seguridad y la experiencia de haber transicionado ya de forma online durante los tres meses de cuarentena.


¿Qué beneficios o ventajas encuentras ahora que trabajas de manera online?

La primera ventaja ha sido abrir mi escuela online en Patreon (¡yuju!). Una escuela worldwide, con una comunidad que abarca a alumnos de varios países, con clases que pueden hacer 24/7 y desde cualquier dispositivo, y ofreciéndolas a un precio mucho más asequible que unas clases presenciales: esto hubiera sido para mí algo tan impensable que si me hubieran dicho que abriría una escuela online con todas estas ventajas tan sólo un año después de abrir la escuela física, ¡me hubiera reído a carcajada limpia! Estoy disfrutando muchísimo de poder llevar mi creatividad a un nivel tan amplio :), me siento muy agradecida por ello, la verdad.

En segundo lugar, otra ventaja, aunque no suene muy sexy (jaja), es trabajar desde casa y los ahorros que eso implica de local y de gastos de suministros, seguros, etc y la gestión de todo lo que implica un local físico a pie de calle. Para las emprendedoras que empezamos, los gastos que podamos ahorrarnos nos permiten crecer más fácilmente.

Por otro lado, en el momento en el que estamos, la no exposición al virus es la gran ventaja por excelencia y el motivo de virar hacia el mundo online.

Pero han surgido otras ventajas maravillosas: tengo alumnos en Suiza, California, Madrid, Huesca, Canarias, Valencia, Buenos Aires y distintas partes de Cataluña. ¡Para mí esto antes parecía imporsible! El que mi negocio se haya vuelto internacional y poder crear comunidad con tantas personas diversas se alinea totalmente con mis valores y es algo que me hace sentir todavía más realizada que antes. Los alumnos de mi escuela física que se han quedado en las clases online, también destacan el ahorro de tiempo y dinero que les supone el no tener que desplazarse hasta mi escuela.

Retrato de Atenea Carter en color

Otra ventaja es la escalabilidad. Antes mi negocio era escalable hasta cierto punto, es decir, podía atender a tantos alumnos como cupiesen en la escuela (un local de 50m2). Ahora esto es distinto: el margen de escalabilidad es tan grande que por esto he podido crear mi nueva escuela online en Patreon a un precio tan asequible, que antes (con mi negocio físico) hubiera sido totalmente utópico.

Por último, y es la ventaja más «sexy» de todas: puedo llevar mi negocio a todas partes. Este verano he podido trabajar incluso desde casa de unos familiares que viven en la playa… para mí, que tengo todavía mucha mentalidad de negocio físico ¡me parece una locura poder hacer algo así! Vivo lejos de mis amigos y mis familiares y poder mover mi negocio conmigo para pasar más tiempo junto a ellos es algo importantísimo, es genial y es algo que, después de todo, me permito disfrutar.


Háblanos un poco de las desventajas de esta digitalización, y también si tu perfil de alumnos ha cambiado

Las desventajas son, en mi caso, tener que despedirme de una gran cartera de clientes que estaban acostumbrados a venir a la escuela presencialmente, pues muchos de ellos venían no sólo para aprender a cantar sino para hacer amistad, reunirse y en definitiva socializar dentro y fuera de la escuela. Los clientes que tienen la mentalidad de socializar de forma presencial han pasado a otras escuelas que han decidido mantenerse abiertas. Pero una vez he encontrado otro tipo de alumno y he visto que se puede encontrar por todo el mundo entero, la vida me ha abierto una ventana mucho más grande de la que tenía, y me siento muy agradecida por ello.


¿Cuáles son las mayores dificultades? ¿Has encontrado algún método para sortearlas?

Justamente la mayor dificultad ha sido el mismo «reseteo» de mi negocio: pues virar al mundo online significa un nuevo branding, una nueva estrategia, nuevas campañas publicitarias en formatos opuestos a los que solía utilizar… En definitiva, una nueva mentalidad, y tener que hacer todo esto a tiempo récord para poder seguir viviendo de mi negocio.

Facebook Ads, montar mi membresía en una maravillosa plataforma prediseñada para creadores (Patreon) con todos los procesos de protección de datos, pasarela de pagos, etc, automatizados por la plataforma, han sido la manera de poder acelerar el proceso de crecimiento de mi negocio online. Eso y contar con profesionales del sector de negocios digitales para contar con su consejo han sido claves para poder adaptar mi negocio a tiempo récord (¡todavía en proceso!). Creo que la clave para sortear cualquier adversidad reside en aprender e implementar cosas nuevas.


Cuando esta situación cambie, ¿te gustaría volver al modelo de antes? ¿Ves viable un modelo híbrido?

¡Qué buena pregunta! Lo he pensado mucho y cuando esto mejore me gustaría hacer un modelo híbrido, pero 90% online y 10% presencial, es decir: hacer talleres presenciales de forma puntual, pero mantener el online como parte fundamental de mi negocio. 

En primer lugar por mi escuela online en Patreon: el hecho de que sea online me permite llegar exponencialmente mucho más lejos, a más personas, crear una comunidad infinitamente más grande y también ofrecer un precio asequible: todo esto se alinea con los valores de mi negocio a la perfección.

Además, al ser artista, necesito moverme y tener libertad de movimiento y de horarios, y el formato online me da infinita libertad en estos aspectos.

No entra en mis planes volver a abrir un local, pues después de toda esta aventura y después de todo el drama que ha supuesto, me he dado cuenta de que mi negocio no son cuatro paredes: mi negocio soy yo, mi filosofía en cuanto a la enseñanza de la técnica vocal, mi creatividad como artista y profesora y obviamente mis alumnos/as. Además, me ha costado admitirlo pero reconozco que el local me esclavizaba y la poca escalabilidad que tenía me hacía tener que pasar muchísimas horas allí. Hubiera tardado mucho más en crecer de lo que estoy creciendo ahora.

Pero sí que me divertía muchísimo hacer clases presenciales y es algo que querría mantener de forma puntual, por ejemplo haciendo talleres en en algún espacio de co-working preparado para ello (hay muchísimas opciones a día de hoy). 

Creo que en esta época ya es clave abrir la mente a compartir, pedir ayuda, dejarse ayudar y dejar de «poseer» para empezar a «ser». No es fácil pero estoy segura que ganaremos en apertura mental, en libertad y aprenderemos a fluir muchísimo más.

Muchísimas gracias Atenea por compartir tu experiencia emprendiendo digitalmente con nosotras. Para todas las personas que puedan estar interesadas en conocer su proyecto, os facilitamos el enlace a la escuela online de Atenea.